La cocina es la estancia que más se usa de la casa, y también una de las más caras de reformar. Llevamos años viendo presupuestos que se disparan por los mismos errores de siempre. Estos son los 5 más comunes y cómo esquivarlos.
Error #1: Cambiar la distribución sin necesidad real
Mover la cocina de sitio o cambiar la posición del fregadero, el gas o la vitrocerámica implica obra civil, fontanería nueva, electricidad y a veces legalización de instalaciones. Cada desplazamiento suma fácilmente 1.500-2.500 € al presupuesto.
Cómo evitarlo: antes de mover nada, pregúntate si el problema es la distribución o solo los muebles. Muchas veces una cocina mal organizada se soluciona con mejor almacenaje, no con una obra estructural.
Error #2: Elegir los materiales por estética sin pensar en el mantenimiento
Una encimera de mármol blanco es preciosa… hasta que se mancha con el vino o el tomate. Un suelo de pasta valenciana queda espectacular… pero limpiar la grasa de las juntas es un suplicio.
Cómo evitarlo: pregunta siempre por el mantenimiento antes de decidir el material. El porcelánico, el silestone o el compacto de cuarzo son más prácticos para cocinas que la piedra natural o la madera sin tratar.
Error #3: Comprar los electrodomésticos antes de diseñar los muebles
Uno de los errores más tontos y más frecuentes. Llegas con el horno o la nevera comprados y luego el mueble no encaja, la ventilación no es la adecuada, o el hueco diseñado se queda pequeño.
Cómo evitarlo: elige el modelo, mide las dimensiones exactas y compra solo cuando el carpintero o el reformista te confirmen que el mueble está diseñado para esas medidas. Mejor aún: espera a que los muebles estén fabricados.
Error #4: No prever las instalaciones (agua, gas, extractor)
Te quedas sin espacio para la campana porque el conducto del extractor no llega hasta la fachada. O el gas queda en medio de la encimera y tienes que pasar tubo visto. O no hay toma de agua caliente donde va el lavavajillas.
Cómo evitarlo: el reformista tiene que revisar las instalaciones existentes antes de dar el presupuesto. Si te dan un presupuesto sin ver la cocina in situ, desconfía. La visita previa no es opcional.
Error #5: No dejar margen para imprevistos
Da igual que sea una cocina de los 90 o de los 70: al abrir las paredes pueden aparecer tuberías de fibrocemento, instalaciones obsoletas o humedades que nadie había visto antes. Es la ley de la obra.
Cómo evitarlo: un buen presupuesto ya incluye una partida de contingencias (normalmente un 5-10%). Si el tuyo no la tiene, pregúntalo. Mejor saberlo antes que tener que aprobar un extra a mitad de obra.
¿Vas a reformar tu cocina?
Te ayudamos a planificarla desde cero. Presupuesto detallado, visita previa y asesoramiento en materiales.
Empezar con la calculadora →o llámanos al 666 87 92 99